Lucas para Rock.com.ar
- ¿Qué recuerdos te quedaron de la grabación de “Last Man Standing”?
- Cuando uno de mis ídolos, George Jones, vino a Memphis, yo no lo conocía personalmente y estaba muy emocionado. Desde Nashville trajo el micro que usa en las giras. ¡Es un bus muy caro y grande! El barrio donde estaba el estudio de grabación no era muy lindo. Un poco peligroso, y el contraste era interesante. El manager de George me preguntó si quería subir al micro. Entré y era bellísimo. Piso de mosaico, espejos con recuadros de oro, muebles de cuero y en el medio de la habitación había una puerta. George tiene el pelo muy blanco y duro como un casco, perfecto. Es un dios del country. Estábamos esperando a que él apareciera y de pronto la puerta se abre lentamente y ahí estaba él, poniéndose spray en el pelo. Había como una especie de humo alrededor de su cabeza. Quedé maravillado, no lo podía creer. Fue la mejor entrada que una persona puede hacer. Un hombre muy amable, cómico y cálido. Todo lo que uno espera de su ídolo.
- ¿Hubo alguna actitud que te haya sorprendido de parte de un músico?
- (Piensa mientras toca la guitarra) Fui a Chicago a grabar con Buddy Guy. Uno de mis héroes. Eran muchas estrellas invitadas en el disco y es muy difícil reunirlas, por sus compromisos. Llevarlos a Memphis era complicado. Si no venían, tenía que ir yo. Entonces me iba con mi laptop a donde me dijeran. Buddy tiene un club de blues muy famoso en Chicago. Como tengo un gran amor por el blues, tenerlo en el disco era un placer. Fui a Chicago y llegué una hora antes. Prendí mi micrófono, el amplificador ya estaba ahí, encendí mi computadora y entonces... ¡no funcionaba!. Empecé a transpirar y a llamar a todos los técnicos de Los Angeles y todo lo que me decían que haga no servía. Mi cabeza estaba por explotar. De repente empiezo a escuchar pasos en la escalera. Nunca lo había conocido a él en persona. Comienzo a oír su voz acercándose. Una voz muy alta, muy distinguida. Cuando llega nos saludamos y le explico que la computadora no arrancaba. Él me dice que en su club tienen cajas registradoras que eran computadoras y que las odiaba porque no sabía cómo usarlas para sacar dinero. Me entendió, fue muy simpático. Pero todavía nada funcionaba. Entonces empezamos a llamar a varios estudios de grabación de la zona. Eran las 11 de la noche y tenía que tomar mi vuelo en tres horas. Encontramos una sala, que quedaba a media hora de distancia. Fue fantástico, porque tuve la oportunidad de sentarme con Buddy Guy, llevarlo al estudio, hacer la grabación y traerlo de vuelta al club. Nos hicimos amigos en ese lapso. A veces cosas malas te llevan a algo bueno.
1 comentario:
Pero que buena entrevista tio !!!!!
Que contactos mas buenos ...
Un dia te voy a pasar un contacto muy salmonico para que le entrevists ! Saludos.
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